SU PASO POR WOKING

Sergio Pérez: Mi historia con McLaren

El piloto mexicano repasa los momentos vividos durante la temporada 2013 en el equipo británico.

Luis Miguel Nieto Sánchez 6 de Septiembre 2016 13:30

Sergio Pérez se incorporó al equipo McLaren en 2013, con grandes esperanzas por ambas partes de cara al futuro. Sin embargo, el piloto mexicano dejó la escudería tras una sola temporada, la cual resultó bastante complicada. Ahora, a través del propio piloto y gracias a McLaren, podemos conocer un poco más acerca de su paso por Woking.

"El contacto con McLaren empezó en Valencia 2012. Martin Whitmarsh envió un email a Jo Ramírez para saber más sobre mí, y Jo le envió mis datos; así es como todo empezó. Básicamente, Martin quería evitar que yo me fuera a Ferrari y asegurarse de que me encontraba disponible. Para ello, me advirtió de que la salida de Lewis Hamilton de McLaren era muy probable, y que estaban buscando un sustituto, siendo yo el primero en su lista.

Fue después de Singapur cuando las cosas sucedieron rápidamente. Estaba regresando a México y, tan pronto como aterricé, recibí un montón de correos electrónicos diciendo que todo se estaba procesando. Llegué un lunes y el jueves fiché oficialmente por McLaren. Era demasiado, solo pensar que iba a correr para uno de los equipos más grandes de la historia del deporte, sustituyendo a Lewis... el desafío era muy grande, pero estaba muy motivado porque era una gran oportunidad.

La primera vez que entré en la fábrica, lo hice como piloto de McLaren, con contrato. Ver toda la infraestructura con la que contaban era como vivir un sueño. La cantidad de gente y de recursos... era impresionante. El primer día que me subí al MP4-28 y salí a la pista, montamos mal la suspensión delantera, ¡pero resulta que Jenson se puso 1º! Estábamos muy contentos pero a la vez algo confusos, ¿qué había pasado?

Básicamente, en 2012 el equipo no era del todo competitivo, así que cambiaron el concepto de las suspensiones en 2013: diseñaron el coche tal que la zona delantera era como la de Ferrari, la central como la de Red Bull y la trasera como la de la propia McLaren; pero no funcionó. No era solo un mal coche, sino también muy inconsistente. Creo recordar que en algún punto de la temporada nos planteamos regresar al coche de 2012, pero confiábamos en que el nuevo tenía mucho potencial, dado que contenía partes de los mejores coches, así que decidimos quedarnos con él.

Yo todavía era nuevo y, después de Australia, los informes que recibía de McLaren decían que podríamos luchar por el título, así que pensé que una vez se solucionasen los problemas, este equipo superaría a todos. Sin embargo, a mitad de temporada me di cuenta de que las cosas no estaban funcionando como deberían, y que no avanzaríamos más en términos de rendimiento.

Recuerdo volver de China tras un fin de semana muy duro, uno de mis peores en Fórmula 1, y recuperarme en Bahréin, donde hice una gran carrera y tuve una fuerte batalla con Jenson. Me acuerdo de que Martin estaba muy contento por ello, ¡le entusiasmó que peleara tan duro con mi compañero! Jenson estaba un poco enfadado, pero después hablamos con Martin y Sam Michael para calmar las cosas. Volví a la fábrica y todo regresó a la normalidad, incluso seguíamos pensando que optábamos al título tras aquella carrera de Sakhir.

Era rápido con el coche que tenía, pero me exigía demasiado a mí mismo, tratando de pilotar por encima de mis posibilidades, y eso no funcionaba, al menos a mí no me sirvió. En Mónaco pudimos acabar 4º o 5º, pero estaba pilotando de forma muy agresiva, dándolo todo en cada curva. La decepción que arrastraba desde comienzos del año, de estar en McLaren y no ser capaz de ni siquiera puntuar de forma constante, suponía un gran peso sobre mí.

Además, tuve un par de pinchazos cuando me encontraba en buenas posiciones, como en Silverstone o en Korea, algo muy desafortunado. En Japón también pinché tras tocarme con Nico Rosberg. En fin, si me fijo ahora, todo sucedió por alguna razón, pero sí que tuve algo de mala suerte con tantos incidentes. Hubo algunas carreras en las que tuve que pelearme con el coche ya que, como dije antes, era bastante inconsistente y no era capaz de encontrar los reglajes adecuados. No fue hasta las últimas carreras que conseguí entenderlo mejor.

Antes del GP de Estados Unidos, en Austin, yo estaba en México. Allí recibí una llamada de Martin. Me dijo: 'Estoy seguro de que esta no es una llamada que te gustaría recibir'. Y pensé : ¡Esto no huele nada bien! Me dijo que no continuarían conmigo, que estaban en conversaciones con otro piloto (Kevin Magnussen). Martin siempre me dijo que ningún piloto de F1 ponía mi asiento en peligro, pero Kevin no era un piloto de F1...

Estoy muy orgulloso de las dos buenas carreras que hice en Austin y Brasil, porque ahí demostré a la gente que nunca me rindo y que siempre lo doy todo por el equipo, hasta la última vuelta que pilote con ellos, y eso es algo que me hace sentir muy orgulloso siempre que recuerdo mi período en McLaren. Les di lo mejor de mí, pero las cosas no salieron bien para ninguno de nosotros, por la razón que fuera, y no hay nada más que decir al respecto.

Me lo pasé muy bien, disfruté de muchos momentos con el equipo y de pilotar para ellos. Creo que, si me hubiese quedado un año más, las cosas habrían sido muy diferentes, pero no pude hacerlo. En vez de eso, nos separamos después de un año y, desde entonces, pienso que he mejorado muchísimo. McLaren fue una experiencia de la que aprendí mucho. El equipo es de los mejores en cuanto al nivel de ingeniería con el que cuentan, y allí aprendí muchas cosas que no pude ver cuando estaba en Sauber. No solo en el ámbito deportivo, sino también en el político, cómo hacen para entender el funcionamiento del deporte, etc.

Fue una gran lección, y es algo que me ayudó a convertirme en el piloto y la persona que soy ahora. No creo que mucha gente fuera capaz de recuperarse de un golpe como ese, porque sin duda fue un golpe muy duro. Ya no esperaba nada, pensaba en qué iba a hacer el próximo año ya que no disponía de un asiento y lo más probable es que mi carrera en F1 se hubiera acabado. Creía que todo había terminado para mí, pero entonces llegó Force India.

¿Cambiaría alguna de las cosas que hice con McLaren? Obviamente, ahora con mi experiencia, edad, personalidad y conocimiento... si volviera allí, haría las cosas de forma diferente. Pero en aquel momento tenía 22 años, y tan solo era una persona más. Solo puedes hacer las cosas diferente una vez has pasado por ellas y, en aquel momento, no podía hacer nada. Pero algo que disfruto siempre es echar la vista atrás y ver la forma en la que terminé mi año con ellos", finaliza Sergio Pérez.

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